Geo Deportes

Correr con GPS por Laura del Puerto

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Relojes con GPS

 

Si ya llevas varios meses corriendo, seguramente te estés preguntando si necesitas adquirir uno de estos dispositivos

 

Necesarios – obligatorios no son, de hecho hace diez años casi nadie los usaba. Pero tener uno de estos aparatitos te va a brindar ciertas ventajas y comodidades a la hora de correr y sacarle el máximo jugo a tus entrenamientos.

 

Un aspecto importante del entrenamiento en corredores de todos los niveles es la cuantificación de la carga; que en español significa controlar cuantos kilómetros se hacen a diario y a qué velocidad. Esto es importante a efectos de evitar los aumentos bruscos tanto en el kilometraje como en la intensidad, aumentos que puedan ponernos en riesgo de lesiones o sobre-entrenamiento.

Un reloj con GPS permite hacer este seguimiento de forma cómoda y precisa ya que deja un registro tanto de la distancia recorrida como de la velocidad. Permite además salir de la rambla o la ruta, y correr por sitios que no tienen el kilometraje marcado, variando los circuitos y el terreno.

 

Al correr con GPS podremos saber al instante a qué velocidad nos estamos moviendo, sin tener que esperar al siguiente mojón que señale la distancia.

 

Permite controlar el ritmo en los primeros metros de las carreras; evitando salir más fuerte de lo que entrenamos y pagar la factura con fatiga más adelante. Para 21km y maratón es sumamente útil contar con estos relojes ya que es casi obligatorio ir controlando el ritmolas carreras largas.

 

Un GPS permite también conocernos mejor, al asociar la percepción de esfuerzo al ritmo que llevamos, y averiguar durante cuánto tiempo somos capaces de sostenerlo hasta que empieza a caer.

 

Si el GPS además cuenta con un monitor de frecuencia cardíaca (pulsómetro), tendremos más datos interesantes para observar: la frecuencia cardíaca, tanto en reposo como durante el ejercicio es un excelente indicador del estado físico de la persona. Al correr con pulsómetro veremos cómo varía la  frecuencia cardíaca según la velocidad que se lleve, (a más intensidad del esfuerzo, mayor frecuencia cardíaca), podremos evidenciar las mejoras en el estado físico cuando veamos que corriendo al mismo ritmo que el mes pasado la frecuencia cardíaca es bastante más baja, y también podremos hilar más fino en el entrenamiento planificando entrenamientos por “zonas” de frecuencia cardíaca según nuestros objetivos.

 

Abro un breve paréntesis acá para detallar esto:

 

Correr no es solo correr, según el objetivo de cada uno será el tipo de entrenamiento propuesto, de forma muy resumida se puede hablar de 4 zonas; calculando una frecuencia cardíaca máxima teórica (FC máx) como: 220-edad se estiman zonas de entrenamiento:

 

– Zona regenerativa (quema-grasas): por debajo del 65% de la FC máx. Es la zona de entrenamiento que se indica en principiantes y en quienes tienen enfermedades metabólicas como diabetes.

 

– Zona aeróbica entre el 65 y el 75% de la FC máx., zona ideal para ver mejoras a nivel cardiovascular y para buscar la pérdida de peso.

– Zona umbral: según el nivel de entrenamiento se colocará entre el 75 y el 85% de la FC máx, es una zona específica para entrenar la resistencia a la velocidad y suele ser la zona de competencia en 10k y 21k para corredores amateur. Atletas más entrenados compiten maratón en esta zona.

 

– Zona anaeróbica: por encima del 85% de la FC máx. se empieza a cumular ácido láctico y la fatiga ocurre antes, es la zona para entrenar velocidad y para competir en distancias cortas.

 

(La distribución por zonas presenta variaciones según los autores)

 

La FC máx. teórica es TEORICA, cada persona tiene su FC máx.predeterminada genéticamente que puede ser mayor o menor que la teórica y no se va  alterar por el nivel de entrenamiento, (aunque sí va a ir disminuyendo 1 latido por año a partir de los 35 años, acompañado al proceso natural de envejecimiento del cuerpo). Quienes corren con pulsómetro podrán identificar de forma más precisa su FC máxima si llegan a exigirse a tal nivel durante alguna carrera o entrenamiento

 

Volviendo al tema principal del artículo.

 

Hay muchísimas marcas y modelos de relojes con GPS, algunas tienen solamente las prestaciones básicas (velocidad y kms recorridos), mientras que otras agregan nuevas funciones como conteo de calorías, pasos por minuto (cadencia), estimación del Vo2 máx, planificación de sesiones de entrenamiento, alarmas personalizables, etc. Hay tanta variedad que se hace bastante complicado decidirse por uno u otro modelo.

 

Si ya has decidido que puedes beneficiarte de correr con estos relojes, ahora solo queda determinar cuál de todos elegir.

 

¿Qué debe tener mi reloj con GPS?

 

– Lo primero a buscar es la sencillez, un diseño simple, con un tamaño acorde al brazo del usuario y de materiales resistentes a la vez que livianos. La posibilidad de cambiar la malla en caso de rotura es importante ya que suelen ser lo primero en estropearse debido al sudor y al uso diario. Conviene también mirar el tipo de broche que tiene la malla, es importante que sea firme, ajustable al tamaño de la muñeca, y con pocas posibilidades de abrirse durante la carrera.

 

– Quien use lentes para leer debería buscar una pantalla con números grandes que le permita verlos mientras corre (sin lentes).

 

– Es importante también el color de los números: son muy lindos los relojes con números rojos o celestes, pero cuando se corre al sol éstos colores se tornan muy difíciles de ver, es mejor mantenerse con el clásico color negro.

 

– Un segundo aspecto de importancia es la duración de la batería cuando el GPS está activado, lo menos que uno quiere es quedarse sin batería en el medio del fondo largo o tener que ponerlo a cargar previo a cada salida. Conviene averiguar también cuanto es la vida útil de la batería (suele ser de 3 a 4 años según el uso que se les dé), y si hay posibilidad de reemplazarla una vez que ya no sirva (hay modelos en los cuales directamente no es posible cambiarla y otros que al ser viejos o discontinuados es probable que dentro de 4 años no encontremos repuestos).

 

– Quienes corren por la noche van a necesitar que el reloj incluya la posibilidad de prender una luz de forma intermitente o continua durante el entrenamiento (y que esto no implique quedarse sin batería a mitad del recorrido). No todos los relojes con GPS incluyen esta prestación

 

– Que sea resistente al agua es otro aspecto a mirar. Que tan resistente tiene que ser dependerá del uso que se le vaya a dar: si es solo para correr sirven los que no son resistentes al agua pero toleran salpicaduras (después de todo algún día nos va a agarrar la lluvia en medio de un fondo), uno puede bañarse con estos relojes pero no sumergirse con ellos. Si además de correr se piensa alternar sesiones de piscina entonces habrá que buscar modelos sumergibles, no es necesario buscar relojes para buceo, al nadar en piscina o durante un triatlón difícilmente vayamos a sumergir el reloj más de 5 metros.

 

Otras prestaciones a analizar son:

 

– La posibilidad de usarlo junto a un monitor de frecuencia cardíaca, (en caso que nos interese controlar la frecuencia cardíaca) y que dicho monitor sea “codificado”; esto significa que mi reloj solo va a leer datos de ese monitor y no los datos del monitor del corredor que está corriendo a mi lado.

 

-Si vamos a usarlo en la bici o en la piscina está bueno que tenga la posibilidad de ajustarlo para esas diferentes actividades.

 

– Que tenga una buena capacidad de memoria para almacenar sesiones de entrenamiento y no tengamos que estar borrándolas cada semana cuando nos salte la alarma de “memoria casi llena”. Ojo que los relojes más económicos a veces no almacenan los entrenamientos.

 

-Si permite introducirle datos de personales de sexo, edad, frecuencia cardiaca en reposo, peso, etc. Y con ellos te estime datos interesantes: como calorías quemadas, consumo de oxígeno, etc. Los relojes más avanzados miden hasta cuantos pasos se dan por minuto, la oscilación vertical y el largo de cada zancada, incluso te comparan la frecuencia cardiaca durante la sesión con sesiones previas para determinar si estás con fatiga residual y conviene no exigirte hoy. Son los modelos más caros, y este tipo de datos solo interesan a quienes pretenden hilar muy fino con su entrenamiento.

 

– La forma en la cual se pasan los datos del entrenamiento a la pc debe resultarnos cómoda y accesible (suelen ser vía USB o Bluetooth, y la mayoría requieren si o si tener conexión a internet).

 

– El tipo de software que trae, conviene que sea sencillo de manejar, intuitivo y en español. Que brinde de manera clara los datos que nos interesan: un resumen del kilometraje y ritmo de cada sesión, detalle de ritmo kilómetro a kilómetro, la altimetría, la posibilidad de almacenar datos on line, las gráficas de ritmo y de frecuencia cardíaca, etc.Cada marca tiene sus pequeñas variaciones; como la posibilidad de compartir tus datos y entrenamientos con tus “amigos” y que ellos hagan comentarios (una especie de red social del deporte), comparar mis entrenamientos entre sí o con los de otros usuarios, establecer metas, competir contra los contactos, ver gente que ha hecho circuitos similares al mío, etc.

 

Una vez que tenemos claro que necesitamos de nuestro reloj con GPS será más fácil la búsqueda del modelo y la marca.

Una vez decidido, recomiendo buscar en la web reviews de gente que tenga el modelo que hemos elegido y nos cuente un poco de su experiencia al usarlo.

 

Como siempre: corredor inteligente corre con ventaja

Nota a cargo de:

Laura del Puerto. Dra en medicina, cursando tercer año del postgrado en medicina del deporte.

Antropometrista isak I, Nutrición aplicada a los deportes, Fisiología del ejercicio y terapia k-tape.

Por consultas comunicarse al 099 19 39 13

 

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